Jamás he entendido como es posible que cuando las cosas van especialmente bien, aunque te extrañe, algo o alguien de tu pasado se acerca a tu oreja y te dice que te quiere. Que hará que recuerdes esos maravillosos momentos mezclados con los malos recuerdos. Hará que pienses, que te plantees como es tu vida en este momento.Si brilla el sol todas las mañanas o te estas levantando con la luna.
Además hay otra cosa que tampoco entendí. Yo me he dedicado a guardar durante estos meses todos los recuerdos en cajas. Como si fuese una mudanza. Aunque técnicamente lo es. Porque a lo que te dedicas es guardar para intentar no sacar. Abres el camión guardas las cajas y te vas de casa. Te vas de los recuerdos pasados. Intente mudarme. Pero el destino ha hecho que el camión ya en marcha sea lo suficientemente débil como para que en un suspiro del viento desaparezca y las cajas con los recuerdos se queden tendidas en el suelo.
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