Hay momentos de tu vida que no sabes donde apoyas tus pies, ni cual es el aire que respiras. Ni siquiera porque lo respiras.
Porque abres los ojos y te das cuenta de que tienes mucho pero que te falta lo mas esencial. Te falta ese espejo donde te mirabas antes. Te falta esa sonrisa que contagiaba a toda persona cercana a ti. Incluso ajena. Pero sobre todo te falta la luz que alumbraba los caminos en las noches más oscuras y tristes. Porque los demás lo notan. Saben que te falta aquello que les hacía sonreír.
Porque en estos días solo quiero pensar que tengo lo más importante. A mis amigas. Con eso me basto y me sobro.
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